Gisaeng, los secretos de la mujer detrás del maquillaje y los abanicos

En la historia y la cultura coreana el papel de las gisaeng han cambiado desde aquellas que eran solicitadas para entretener hasta las que servían  los placeres sexuales.

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Muchas veces hemos escuchado y visto dentro del cine o los Kdramas a las gisaeng o ginyeo, mujeres coreanas dedicadas al entretenimiento y a las bellas artes; aunque en su mayoría se les tiene un concepto negativo, en realidad es todo lo contrario, ya que las mujeres gisaeng eran educadas adecuadamente en el arte de la danza, la música y la poesía es por ello que muchas de ellas eran solicitadas para el entretenimiento del rey y la nobleza de la antigua Corea. De hecho, se cree que la primera apreciación de estas mujeres fue durante la Dinastía Goryeo.

Su talento en las bellas artes, la prosa y la poesía muchas veces se veía opacado por su estatus social denominado 천민 (cheonmin) un estatus social tan bajo que solo se encontraban, un poco,  por encima de los esclavos.

Su aporte a la literatura fue muy notable dando paso a un estilo de poesía ligado a las gisaeng llamado 시조 (shijo), el shijo, un tipo de poesía tradicional coreano que consta de 44 a 46 sílabas, generalmente se usaban para declarar su amor a varios nobles o eruditos los cuales mantenían relaciones secretas con las ellas, eso no es todo pues  muchos de los pansoris (música tradicional coreana) fueron inspirados en la vida de ellas.

El cambio de oficio

Aunque muchas mujeres se dedicaban al entretenimiento, la poesía,  la danza e incluso a temas políticos existían otra clase de gisaengs, las dedicadas al placer sexual y es que debido a su estatus de cheonmin, muchas de ellas eran vendidas como esclavas a las casas gisaengs donde eran prostituidas; incluso mujeres de la nobleza podían ser vendidas de esta forma debido a algún delito de clase moral.

El estatus de gisaengs era hereditario por eso las hijas de estas mujeres automáticamente ya tenían un futuro marcado y para ellas solo había dos caminos, ser compradas por algún noble o adinerado hombre para ser su concubina o asistir a la escuela de gisaengs para no caer en la prostitución.  Durante la Dinastía Joseon existió la que se consideró la mejor escuela de gisaengs  ubicada en la actual Capital de Corea del Norte, en ésta se les enseñaba desde muy pequeñas a bordar, bailar, tocar algún o varios instrumentos así como enfermería y poesía.

Se aceptaban niñas desde los 8 años ya que su tiempo laboral era de los 16 a los 22 años, pocas gisaengs podían continuar laborando como entretenimiento después de los 22 años.La edad de retiro para una gisaeng era a los 50 años, pero muchas mujeres se dedicaban a atender casas de té, cantinas o se dedicaban a entrenar a las más jóvenes  ya que ellas no contaban con apoyo económico del gobierno y debían costearse todo ellas mismas.

Una forma para poderse ayudar económicamente era a través de un 기부 (gibu) llamada el esposo de una gisaeng, eran hombres que proporcionaban protección, y ayuda económica a su elegida eran en su mayoría militares, empleados del gobierno o sirvientes de la casa real sin embargo no podían contraer matrimonio con ellas debido a su clase social.

Las gisaengs no eran mujeres dedicadas solamente a la prostitución como se piensa, eran mujeres obligadas a cerrar su corazón y expresar sus sentimientos a través de poesía, música y baile, eran mujeres forzadas a vender sus cuerpos pero nunca sus almas y sobre todo eran mujeres que a pesar de su estatus social lograron dejar huella en la historia de Corea.

 

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