JANE: el amor no entiende de género

Jane es una producción coreana del director Cho Hyun Hoon, su obra debutante ganó el premio de actor masculino y femenino del año en el 21° Festival Internacional de Cine de Busan y ganó el premio del público en el 42° Festival de Cine Independiente de Seúl, los dos en el 2017.

Por: Dulce Rodríguez

Se sabe que Corea del Sur es un país donde la comunidad LGBT+ continúa como un tema tabú, sin embargo, los tiempos cambian y en cuestión al cine existen producciones que tocan estos temas. Sin dejar de lado que Asia cuenta con el Asian Queer Film Festival,  un festival de cine para audiencias LGBT donde solo proyectan películas asiáticas.

Jane es una producción de cine independiente, protagonizada por actores populares de Rising Stars, como Lee Min-ji, Koo-soon Lee y Joo-young Lee.

Jane logró capturar la atención de muchos espectadores debido a que la coprotagonista es transgénero y tiene una singular personalidad.

¿De qué trata Jane?

La historia comienza con So-hyeon, quien ha estado esperando en un motel. Ella escribe cartas que se presentan en forma de narración, sobre su novio que desapareció, Jung-ho, la única persona por la que se siente aceptada.

La película nos relata el temor que siente So-hyeon por quedarse sola, ella intenta llevarse bien con la gente.

Ella en espera que alguien la encuentre, pronto se da cuenta de que él no regresará, se corta las muñecas en la bañera, pero antes de morir, aparece una mujer misteriosa y soñadora, Jane, quien entra a buscar a Junho y la salva.

 Jane la lleva con ella y la toma bajo su protección, después de ese día So-hyeon forma parte de la familia que crea Jane junto con otros inadaptados que funcionan bajo el cuidado matriarca de Jane: Ji-soo, Dae-po y Jong-goo, con lo cual  inicia a una vida reconfortante y amorosa.

So-hyeon logra sentirse feliz y en paz con ayuda de Jane, pero su felicidad no dura mucho tiempo debido que algo no anda bien con Jane, ella tiene tendencias suicidas y finalmente muere, y la familia se separa.

So-hyeon vuelve a quedar sola, pero logra terminar en otra familia que está encabezada por un joven al que todos llaman «papá». Ahí Dae-po, Jong-gu y Ji-soo también están presentes pero sus personalidades son totalmente diferentes a como se comportaban  con Jane, la relación entre los miembros da un giro mucho más brutal.

La singularidad de Jane

Koo Kyo-hwan es quien da vida a Jane, nos presenta a una mujer transgénero que canta en un club. Ella aparece como una figura materna, una mentora y una persona herida que culmina con el suicidio.

Jane tiene una cálida visión sobre la vida y las personas que la rodean, aunque estuvo vivió sola con prejuicios de la sociedad, razón por la que cuida calurosamente a los chicos que son más débiles socialmente y no tienen un lugar o en quien apoyarse.

Jane les da coraje para vivir con sus propias creencias y actitudes firmes. Entre las conversaciones que tiene con So-hyoun le dice «La vida no es muy divertida en absoluto. Tu desgracia comienza en el nacimiento y dura para siempre. La felicidad solo viene en pedazos. La vida es una mierda, así que ¿por qué vivir solo?» y cerca del desenlace de la película le dice «Amas a alguien para que te ame, por eso».

Jane es una figura misteriosa, como si no existiera en ninguna parte, pero siempre sus palabras y acciones muestran a una persona que extiende su mano a aquellas personas que creen que están perdidas, y cuando se enfrenta a un problema que nadie puede entender, da unas palabras sinceras para alentar y consolar, aunque no la entiendan.

Un lugar para los marginados

La película nos muestra esas personas que buscan un lugar para poder vivir, muestra extensiones sociales.

Logra trasmitir las adversidades que enfrentan los jóvenes que no tienen a un lugar al cual ir y sobre todo alguien quien se preocupe por ellos. Aunque esto puede llegar a sonar irreal, desafortunadamente es una situación en la que muchas personas en diferentes partes del mundo se encuentran.

“El miserable ambiente de vida de los niños que conocí durante el proceso de la entrevista fue terrible. Pero aún más desesperado que eso era la mirada hacia la vida de esos niños. Niños que han perdido la confianza. Niños que no esperan nada. Estaba convencido de que no habría nada desafortunado para mí, como mostrar el dolor de estos niños o producir un resultado que incite a la ira con los espectadores”, comentó el director en una nota.

Entre los sueños y la realidad

La historia se mueve en círculos, las fronteras entre la realidad y la fantasía son extremadamente delgadas. Desde el principio So-hyeon, nos dice que es una mentirosa desde el nacimiento. Por lo tanto, la historia al ser narrada por ella, nunca deja en claro que es la realidad y qué producto de su imaginación. El film llega a confundirnos porque logra perdernos entre lo real y la parte soñadora de la protagonista. Nos da la sensación de ver el sueño de alguien.

Al final de la película, dado a lo que narra So-hyeon podríamos deducir que la primera familia, que se apega más a lo que anhelaba, no era real, sino solo un pensamiento que la sacaba de su realidad y así evitar pensar en las dificultades a las que se enfrentaba con su familia real y la crueldad del padre. Pero no podemos estar seguros de esto, así que se deja más a la interpretación individual.

Deja tus Comentarios