Mulán, la historia detrás de la leyenda

La joven guerrera Hua Mulán ( 花木兰 ), es un personaje que cobró gran popularidad gracias a la película animada de Disney. Hoy día su leyenda es un emblema de la cultura china a nivel mundial. Esta indomable chica con gran voluntad es  famosa dentro y fuera de China. Aunque la película se popularizó en occidente, la historia real de Mulán en la que se inspiró este film es aún más popular en China y Asia.

Mulán la historia detrás de la leyenda

 

La historia real de Mulán y su origen

 

La leyenda de Mulán proviene de un antiguo poema conocido como La balada de Mulán que a lo largo de la historia provocó mucha confusión entre las personas debido a su inexactitud histórica.

 Muchas personas aseguran que la joven que aparece en dicho poema jamás existió, otros aseguran que incluso fue concubina del emperador Sui Yangdi, quien gobernó entre los años 604 a 617 d.c. Sin Embargo, esta última teoría queda descartada debido a que en la narración del poema se menciona al Rey Khan (可汗).

Los Khan era el título que se le dio a los emperadores de la dinastía Wei del norte ( 北魏 ), los cuales gobernaron durante los años 386 a 534 d.c. Existen miles de conjeturas en torno de la figura de Mulán. Sin embargo, debido a la pérdida de la antología completa a la que pertenece este poema no se ha podido conocer la época exacta de su origen dejando un océano de posibilidades, aunque algunos consideran que la historia data alrededor del siglo.

Actualmente la figura de esta joven guerrera es de gran importancia no solo para la literatura china, sino también para su cultura. China es un país con un machismo aún muy presente, pero Mulán rompió  este tabú pues fue una mujer fuerte e independiente, un personaje con el que muchas mujeres chinas han logrado conectar.


A continuación te presentamos la traducción del poema original narrando la historia de Hua Mulán:   


La balada de Mulán

Los insectos celebran con su canto la tarde.

Mulán está tejiendo ante la puerta.

No se oye girar la lanzadera,

tan sólo los lamentos de la niña.

Preguntan dónde está su corazón.

Preguntan dónde está su pensamiento.

En nada está pensando,

si no es en el rey Kong, su bello amado.

***

La lista del ejército ocupa doce rollos

y el nombre de su padre figura en todos ellos.

No hay un hijo mayor para el padre,

un hermano mayor que Mulán.

«Yo iré a comprar caballo y una silla,

yo acudiré a luchar por nuestro padre.»

Ha comprado en oriente un caballo de porte,

ha comprado en poniente una silla y cojín,

ha comprado en el sur una brida

ha comprado en el norte un buen látigo.

***

Al alba se despide de su padre y su madre;

cuando anochece, acampa junto al Río Amarillo.

Ya no escucha el llamado de su padre y su madre,

tan sólo el chapoteo del caballo en el agua.

Al alba abandona el Río Amarillo;

cuando anochece, llega a la Montaña Negra.

Ya no escucha el llamado de su padre y su madre,

tan sólo a los caballos relinchando en el monte.

las ráfagas del cierzo traían son de hierro,

a la luz de la luna brillaban armaduras.

Allí los generales luchando en cien batallas

morían, y después de haber dado diez años

volvían a su casa, valientes, los soldados.

De vuelta, es recibida por el Hijo del Sol,

que se sienta en la Sala de los Resplandores.

***

Le concede medallas por sus méritos muchos,

le ofrece alas de pato crujientes por millares.

El Khan le ha preguntado qué quiere hacer ahora.

«Mulan no necesita honores oficiales,

dame un burro robusto de cascos bien ligeros

y envíame de vuelta a casa de mis padres.»

Cuando escuchan sus padres que su hija se acerca,

los dos salen a verla, dándose de codazos.

Cuando escucha su hermana que su hermana se acerca,

se arregla y se coloca delante de la puerta.

Cuando escucha su hermano que su hermana se acerca,

saca filo al cuchillo, sacrifica un cordero.

«He abierto la puerta de mi cuarto oriental,

y en el occidental me he sentado en la cama.

Me quité la armadura que llevaba en la guerra

y me he puesto la ropa que llevé en otro tiempo.

Delante del espejo, cerca de la ventana

me he peinado el cabello enmarañado

y he adornado mi frente con pétalos dorados.»

***

Cuando Mulan salió ante sus camaradas,

todos se sorprendieron, quedándose perplejos.

Doce años estuvieron con ella en el ejército

y ninguno sabía que era una muchacha.

Las patas del conejo saltan más,

los ojos de la hembra son algo más pequeños,

mas cuando ves un par corriendo por el campo,

¿quién logra distinguir la liebre del conejo?

Y ahora que conoces la historia real de Mulán ¿crees que Mushu le hizo falta?

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Joey Rivas
-Lic, en Administración por la UNAM -Certificado en idioma coreano y chino -Interprete y traductor -Apasionado de la cultura asiática