Observa lo imperceptible: La maravilla de los Hanok

Hanok

Los hemos visto en dramas, en fotos y circulando por todo internet, las Hanok villages son una excelente opción para regresar en el tiempo y conocer el estilo de vida de los coreanos en una de sus épocas más emblemáticas: La era Joseon, la cual se caracteriza por dejar un legado arquitectónico fuera de serie.

Como opción turística, es muy novedoso visitar lugares como Jeonju, donde los visitantes pueden vivir la gastronomía, cultura e incluso vestimenta de aquella época; sin embargo, lo más imponente son los templos, lo cuales se caracterizan por pequeños detalles que muchas veces parecen imperceptibles a simple vista.

De acuerdo con un artículo realizado por Visit Korea, existen una infinidad de particularidades al apreciar algún templo o edificio de la época. Por esta razón, te presentamos 5 elementos que vas a reconocer en cualquier casa Hanok y que son esenciales para apreciar su belleza sin ser un experto:

  1. Jibung (techo)

Si se observa con detenimiento, la belleza de un hanok tiene mucho que ver con su constitución, el techo, por ejemplo, conocido como jibung cuenta con una curvatura que le da un toque característico.  En el artículo anteriormente mencionado, se comenta que esta forma de techo transmite estabilidad y calma a quienes visitan las estructuras con este estilo.

  1. Numaru (balcón)

El lujo y el prestigio inunda muchos de los templos y edificios con este estilo arquitectónico. El Numaru era el espacio con mayor importancia de las residencias, ya que al ser un balcón este era de gran ayuda para evitar la humedad y conservar una adecuada ventilación, además de ser el camino más corto para observar los enormes jardines que adornan grandes construcciones de este tipo.

  1. Mun (puerta)

Para los curiosos, no es raro observar frases como Ipchundaegil (입춘대길, 立春大吉, con la primavera llega la gran fortuna). O incluso, para hacer más especial su hogar, le ponían un nombre único a su puerta y lo colgaban en un letrero tallado de madera, aspecto que daba una personalidad a la residencia que se visitaba. Todo este ritual tenía como objetivo proteger la casa, pues se atribuía a que el mal entraba y salía por la puerta.

Los siguientes dos elementos atendían a la tendencia de generar espacios y encontrar belleza en el vacío, por lo que son fragmentos simbólicos de la infraestructura tradicional.

  1. Gosat (área de puerta)

El área exterior de entrada principal de cualquier villa se constituye por un pequeño y sagrado espacio curvado, en él se tenía la creencia de que un invitado se preparaba para realizar la visita y cruzar el umbral de la casa.

 

  1. Tteul (jardín pequeño)

Este rincón puede ubicarse en cualquiera de los costados de la morada, en él se cultivaban grandes árboles, flores o plantas lo cual simbolizaba la extensión de vida de los habitantes de ella.

*Fotos por la Korean Tourism Organization

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Egresada de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la UNAM.