Okja, la historia detrás del discurso eco-amigable

Okja en Netflix Latinoamérica

Okja es una obra devastadora, fluctuando entre de lo sutil de la sátira y la fuerza de Mija, una pequeña niña que lucha contra el mundo moderno por amor a su mejor amiga, una supercerdita. El profundo sentimiento de justicia, la llevará a enfrentarse a su más difícil travesía.

L

os cambios climáticos, los procesos para la elaboración de los alimentos, así como el consumo de los mismos son temas que preocupan no sólo a los ecologistas sino a las empresas multimillonarias, pues todos los habitantes de este planeta están “obligados”, al menos en el discurso, a contribuir con prácticas eco-amigables para contribuir al bienestar de la naturaleza.

Pero, ¿qué tan real es este discurso? Para plantear el problema y cuestionar sobre las intenciones de los “protectores del planeta” aparece el director surcoreano Bong Joon-ho con su película Okja (2017). Estrenada el 28 de junio en la plataforma de Netflix Latinoamérica, llega a los dispositivos tecnológicos del público para mostrar una sátira sobre la industria alimenticia y los conflictos alrededor de ella.

La película, presentada en Cannes 2017, suscitó polémica por ser una de las primeras producciones exclusivas para un sistema de streaming, que logró competir por el premio de mayor prestigio dentro de la competencia francesa, la Palma de Oro. El hecho culminó con la modificación en las reglas del certamen, pues a partir de 2018 ninguna película podrá participar sin ser estrenada previamente en las salas de cine en Francia.

Okja  —en manos del director surcoreano junto con el guionista galés Jon Ronson— narra la historia de Mija (Seo-Hyun Ahn), una pequeña niña de campo que decide enfrentarse a todo el mundo con tal de recuperar a su mejor amiga Okja, una supercerdita genéticamente modificada a la cual ha criado desde que era pequeña. Sin embargo, “Mirando”, la compañía creadora de los supercerditos, ha secuestrado a ésta, pues la necesita como escaparate publicitario para sustentar su discurso eco-amigable.

La reflexión detrás de…

La propuesta de Bong Joon-ho va más allá de una simple denuncia a las mega-corporaciones. El director de Memorias de un asesino (2003) hace una crítica desde la sátira, a partir de la elaboración de personajes exagerados, da muestra de la doble moral tanto de los empresarios como de los defensores de los derechos animales.

Un ejemplo cercano lo podemos apreciar en el filme con Lucy Mirando, interpretada por la actriz inglesa y coproductora de la película, Tilda Swinton. Lucy es un personaje que va a los extremos de la inseguridad, la ansiedad y el nerviosismo por mantener impecable la imagen de su empresa. Sin importar las soluciones que deba implementar, ella está supeditada a la compañía y lo que convenga a la economía de las misma. Su postura debe conservar la reputación de “Mirando” través de la publicidad, los desfiles y las “buenas” notas de los medios de comunicación.

En este mismo sentido de denuncia se encuentra Jay, el líder del Frente de Liberación Animal (ALF por sus siglas en inglés: Animal Liberation Front). El actor estadounidense Paul Dano interpreta a este jefe revolucionario de ideales interesados. Pues, a pesar de navegar con bandera de protector de los animales, mucho de su trabajo versa en conseguir información amarillista para “derrotar” a las grandes empresas alimenticias.

Okja, Mija y Lucy personajes
De izquierda a derecha: Tilda Swinton como Lucy Mirando y Seo-Hyun Ahn como Mija.

Así, a través de los comentarios exagerados de los personajes, Bong Joon-oh reitera que en esta lucha “ecológica”, todas las partes involucradas pueden tener dobles intenciones. La cinta nunca revela una personificación del mal contra el bien, pues sus personajes cuentan con matices que revelan lo complejo de un problema moral como lo es el consumo de los alimentos y de dónde provienen.

“Pienso, esto es más realista y más reflexivo sobre cómo es la sociedad, y cómo es la vida. Si todo es tajante y llevado a una sola dirección, puede sentirse un poco forzado”. Afirmó el director sobre su elaboración de personajes en entrevista para Independent.

Okja es una obra devastadora, todo lo sutil de la sátira va de la mano con la tenacidad y fuerza de Mija, pues el poder del amor a su mejor amiga y su sentimiento de justicia quiebran todas las barreras del mundo moderno. Esta pequeña heroína sufre las consecuencias de ser la única con motivos puros, pero también aprende y crece a lo largo del viaje devastador.

Mija es, quizá, ese punto ideal donde la humanidad y la naturaleza se entrelazan para convivir pacíficamente. Su conexión con Okja deja ver el alma de una niña que no ha sido corrompida por los estereotipos y los extravagantes estilos de vida de la sociedad moderna. Una última esperanza sobre el comportamiento de los humanos para cuidar su planeta.

Para la cinta Bong realizó una amplia investigación sobre las condiciones en los mataderos de Estados Unidos. En estos sitios descubrió las estrategias de matanza del ganado, los corrales inmensos y las filas directas a los cuchillos para mezclarlas en los escenarios de su última producción, tema que reveló para el periódico The New York Times.

La película producida por Netflix y seleccionada por primera vez para competir por la Palma de Oro en el Festival Internacional de Cannes 2017, cuenta con la participación de Jake Gyllenhaal (Donnie Darko), Steven Yeun (The Walking Dead) y Lily Collins (Sin Escape). Si aún no la has visto, esta es la oportunidad de conocer la obra del cineasta surcoreano y este emotivo film que está en la mirada de todos.

Deja tus Comentarios