“Mi vida no es tu porno”: Las coreanas gritan contra el “molka”

Fotografía tomada de Twitter

Por Aleida Guevara y Galilea Herrera

¿Te imaginas ir en el transporte público y que te fotografíen por debajo de la falda, o que te graben mientras te cambias en un vestidor o incluso cuando estás en un baño público? Pues las mujeres coreanas se enfrentan todos los días a este fenómeno de acoso. Ellas son grabadas sin su consentimiento a través de mini cámaras escondidas en los rincones más inesperados de un sinfín de lugares públicos.

El caso del chat en el que varios artistas de K-pop se encuentran involucrados, sin lugar a duda, ha abierto la caja de pandora, una situación realmente incómoda y por las que se ven afectadas diariamente las mujeres en el país surcoreano.

Desde mayo de 2018, las mujeres coreanas tomaron las calles de Seúl para gritar “Mi vida no es tu porno”. Una de las mayores consignas en contra de la red de pornografía recabada a través de cámaras espías, que recopila imágenes y videos de cientos de mujeres sin su consentimiento.

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#Γυναίκες διαδήλωσαν στη Σεούλ κατά της #πορνογραφίας από κρυφή κάμερα. Οι διαδηλώτριες καταγγέλλουν ένα ολοένα εντεινόμενο φαινόμενο που ονομάζεται «molka»: κάμερες μαγνητοσκοπούν γυναίκες εν αγνοία τους και σε βάρος τους μέσα στις τουαλέτες, στο σχολείο, μέσα στα τραίνα, στα αποδυτήρια, σε βεστιάρια. Οι γυναικείες τουαλέτες σε αυτή τη χώρα έχουν μολυνθεί με κρυφές κάμερες!», φώναζαν ο διαδηλώτριες. Οι περισσότερες γυναίκες έκρυβαν το πρόσωπό τους από φόβο μήπως υποστούν αντίποινα ή παρενόχληση στο Διαδίκτυο #metoo #seoul #womenrights #southkorea #helpismagazine #womensupportingwomen #womensvoices #nomore #mylifeisnotyourporn

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¿Qué es el molka?

A esta práctica se le conoce en Corea del Sur como molka. Consiste en utilizar cámaras miniatura para obtener imágenes íntimas de mujeres. Estas se ocultan en paredes, puertas, manijas, bolsos, zapatos o cualquier rincón para grabar o fotografiar a las víctimas.

De hecho también se utilizan cámaras espías en lentes, plumas, linternas o llaveros. Las cuales se puede conseguir fácilmente en internet por bajos precios. Así lo reporta el sitio Korea Expose, donde además se afirma que la venta de estos aparatos no está regulada en territorio surcoreano.

¿Dónde y cuándo inició la protesta?

El 19 de mayo de 2018, aproximadamente 12 mil mujeres se reunieron en la capital de Corea del Sur para protestar por el caso de Ha Ye-na, una estudiante de la Universidad Hongik que subió a internet una foto de un modelo desnudo, la cual tomó durante su clase de arte.  Ye-na fue detenida y procesada ese mismo día. Esto debido a que publicar y distribuir contenido que muestre imágenes explícitas y pornografía es ilegal en Corea del Sur.

Las mujeres salieron a marchar por ella porqué consideraron injusto que esta chica fuera castigada con tanta “eficiencia y rapidez”, cuando los casos diarios de molka no son atendidos por la policía de la misma forma al ser hombres los que toman las imágenes. De acuerdo al The Korea Times, al año se reportan más de 6, 000 casos de molka, del cual alrededor del 80% de las afectadas son mujeres, sin embargo el diario apunta que de estas denuncias solamente el 3% de los culpables son arrestados.

En julio del año pasado participaron unas 55 mil mujeres y para agosto sumaron unas 77 mil, de acuerdo con datos de BBC y The Korean Times. Mujeres que tomaron las calles para visibilizar un problema que atenta contra la privacidad de su vida. Inspiradas en el auge del movimiento #MeToo y hartas de que no se les dé una solución real a los casos de acoso.

¿Por qué es importante esta lucha?

Una vez más sale a relucir este tema, pues el más reciente escándalo que ha empañado el mundo del Kpop demuestra la importancia de combatir el molka. Las investigaciones realizadas han sacado a la luz una serie de actos ilícitos realizados por idols a través de una sala de chat, hasta el momento solo Jung Joon Young ha admitido sus crímenes. Se le acusa de haber creado e intercambiado videos sexuales sin el consentimiento de las mujeres afectadas.

La pornografía o contenido que muestre actos sexuales explícitos es ilegal en Corea del Sur, sobre todo aquellos que muestran las partes íntimas. A pesar de ello existen cientos de sitios ilegales que distribuyen contenido pornográfico de distintas categorías. Desde películas elaboradas con actores, hasta porno amateur y por supuesto, molka.

Aunque existe un organismo gubernamental, conocido como la Comisión de Normas de Comunicaciones de Corea, encargado de censurar y bajar este tipo de contenido en Internet; los creadores de estas plataformas encuentran soluciones para seguir en línea. Cambian de servidores o utilizan direcciones de IP de otros países.

“El problema es pensar que el porno de las cámaras espías es sólo otra categoría de pornografía y no como un crimen, una violación a la privacidad de la mujeres”, explicó en entrevista Ha Ye-na para el portal Korea Expose, activista coreana y fundadora de Digital Sexual Crime Out, un sitio dedicado a combatir la pornografía por internet.

Profesores, estudiantes, amigos o novios, no hay un perfil de los hombres que realizan este tipo de delitos sexuales, pero de acuerdo a la Asociación de Abogadas de Corea más del 43% de los perpetradores eran novios de las víctimas. La ley en Corea impone como castigo un máximo de 5 años en prisión o una multa de unos $9.000 dólares por crear imágenes de contenido sexual, y una sentencia máxima de 7 años o una multa de unos $27.000 de dólares por distribuirlas con fines de lucro.

Además desde 2004 el gobierno surcoreano obligó a que todos los smartphones hicieran ruido al momento de capturar una foto o grabar un video. Con el claro propósito de alertar a las posibles víctimas y que estas se dieran cuenta de que los celulares eran utilizados para crear molka.

Sin embargo, las penas parecen insuficientes. La lucha de estas mujeres y de todas las que vivimos en sociedades donde el acoso es un malestar de todos los días, continúa. Ya sea saliendo a las calles, haciendo pancartas, tuiteando, denunciando en Facebook y presionando a quienes hacen y ejercen las leyes.

“¡Mi vida no es tu porno!”

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Aleida Guevara
Egresada de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón. Mi interés por la cultura coreana surgió con lo dramas, posteriormente me interese por el K-indie y el K-pop.